Buscar en Mujeres de Empresa

La hora de los antihéroes

Una aproximación al cine bélico norteamericano en el sonoro

| Adrián Nuoya| 18.Abril.01 |
| 1 | 2 |

Pero, ¿qué es el cine anti-bélico? Antes de seguir es bueno hacerse preguntas como esta, ya que a veces los límites son confusos y hasta engañosos. Por ejemplo: ¿son anti-bélicos los lamentos de Robert Taylor por la muerte de sus compañeros en Las selvas de Bataan (1943)? Obviamente que no. En este, como en otros filmes realizados durante la Segunda Guerra Mundial, los comentarios sobre las pérdidas de vidas humanas no hacen otra cosa que resaltar el valor de la muerte heroica, de la muerte por la patria y sus valores.

Entonces, el anti-belicismo no pasa por mostrar la caída de hombres en combate. Su fuerza reside en mostrar con toda su crueldad, dramatismo y locura, las escenas de la guerra. El eje del cine anti-bélico es la desmitificación. Ya no hay héroes ni ámbitos para que éstos realicen sus "hazañas". Hay manejos ideológicos y políticos, corrupción y muertes inútiles. En el anti-belicismo persiste la idea de unir todas las guerras en una y mostrarlas como una sucesión de irracionalidad y de destrucciones absurdas. Por eso parecen tan atemporales las actitudes demagógicas del general norteño de Alma de valientes (The Red Badge of Courage, 1951), de John Huston. O surge como una verdad evidente e irrefutable la frase que el personaje de Robert Mitchum lanza en Roma, durante el triunfal desfile aliado de La batalla por Anzio (Anzio, 1967) de Edward Dmytryk: "Hace dos mil años que ocurre lo mismo, sólo cambian los uniformes y los armamentos".

Así, en esta interpretación del cine anti-bélico, tanto Sin novedad en el frente como La patrulla infernal hablan también del ejército norteamericano y de las guerras en las que intervino, porque estas películas no tratan sobre una guerra o un ejército, sino sobre la Guerra y los Ejércitos en general. Claro que esto pasó inadvertido para los militares norteamericanos.

El resquebrajamiento de los héroes

William Holden en El puente sobre el Puente sobre el río Kwai

Si bien los conflictos bélicos en los que participaron los Estados Unidos luego de la Segunda Guerra Mundial se fueron alejando hacia lugares cada vez más exóticos como Corea o Vietnam, la mejora de los medios de comunicación hizo que estas nuevas guerras fueran apreciadas como "más cercanas" por los ciudadanos norteamericanos, en especial, por la creciente importancia que la televisión tomaba en los hogares.

Esto explicaría el porqué de la progresiva desmitificación de los soldados y oficiales norteamericanos. A comienzos de los cincuenta ya se puede percibir un viraje en algunas películas sobre la Segunda Guerra Mundial. En el irreal y casi paradisíaco campo de prisioneros alemán de Infierno 17 (Stalag 17, 1953), de Billy Wilder, aparece la figura de Sefton (William Holden), un oficial de la fuerza aérea norteamericana que no duda en comerciar con sus captores para hacer más llevadera su vida. Es llamativo, pero no fue la única vez en que Holden interpretó a un norteamericano que está en la guerra muy a pesar suyo. En El puente sobre el río Kwai (The Bridge on the River Kwai, 1957) también sería un oficial que hace todo lo posible para escapar de la loca aventura bélica.

La imagen dogmática y ortodoxa del militar norteamericano también se resquebraja en Ataque (Attack, 1956), de Robert Aldrich, con oficiales minados por la corrupción y la cobardía. El estreno de este filme fue muy polémico debido a cómo maltrataba a la oficialidad.

Cerca de Vietnam

No es casual entonces, en la evolución del cine bélico en los Estados Unidos, que desde comienzos de los sesenta buena parte de las películas referidas a las intervenciones norteamericanas, se hagan más "realistas", y esto se relaciona con las imágenes que los televisores emitían sobre la guerra de Vietnam. Ya no podía creerse en paraísos bélicos. Aunque distante en el mapa, con Vietnam la guerra estuvo más cerca que nunca y con ella toda su triste realidad. El espacio y el tiempo que daban consistencia al mito del héroe perdieron posiciones en la vida real y, por lo tanto, también en el cine, el lugar donde las leyendas se cristalizaban.

John Wayne en Boinas Verdes

Las películas anti-bélicas sobre la Segunda Guerra Mundial y sobre Corea, que se rodaban por aquel entonces, también hablaban de Vietnam. Un ejemplo de esto podría se Playa roja (Beach Red, 1967), de Cornel Wilde, donde al decir de supropio director "el verdadero villano de la película es la guerra" y no los japoneses. Algo parecido sucede en la citada La batalla por Anzio, donde también aparecen las consecuencias fatales de las ineptas conducciones militares.

A partir de Vietnam nada volvió a ser igual en los Estados Unidos. Las películas que resaltaban el heroísmo y que durante mucho tiempo habían casi monopolizado el cine bélico norteamericano, quedaron "mal paradas" luego de la intervención en Indochina. Por esto Los boinas verdes (The Green Berets, 1968), de John Wayne y Ray Kellogg, que pretendía justificar la guerra, quedó un tanto descolocada y hasta parecía fuera de lugar y momento. De esta forma, el quiebre que Vietnam significó en la cultura norteamericana abrió mayores espacios de expresión para las posiciones ymanifestaciones pacifistas, que a partir de esta época encontraron un espacio definido en el cine, alejado de la tierra de los mitos y los héroes militares.

Nota: Las relaciones entre Hollywood y el gobierno norteamericano fueron siempre muy complejas. Asimismo, el entramado de la censura en el cine estadounidense también fue complicado. Por ejemplo, a las restricciones de la censura implementadas por el código Hays --un reglamento de reconvenciones morales impuesto a instancias de los propios productores de Hollywood-- se sumó durante la Segunda Guerra Mundial la acción de la Office of War Information (O.W.I.) que se encargaba de "sugerir" la orientación que debían tener las películas sobre el conflicto bélico.

Si le gustó este artículo compártalo:

Para recibir otras notas similares suscríbase mediante: RSS, Newsletter quincenal ó descargue la toolbar de Mujeres de Empresa.

| 1 | 2 |
Fuente: Tuxys

| | Servicio provisto por Haloscan

Suscríbase a M. de Empresa
suscribir newsletterNewsletter
feed RSSFeeds RSS
Copyright 2000- Mujeres de Empresa
Sobre Mujeres de Empresa | Contactos |
Pasantías | Prensa | Publicidad |
Términos de uso | Políticas de Privacidad |