[i] Véase Miguel Angel Morena, pág. 376, obra citada.
[ii] "Su rostro, su postura, su mirada, su arte, constituyen el centro de atención. El duende, 'su ángel', está presente en el rincón donde él sonríe, no importa quiénes sean los hombres y las mujeres que lo rodean" llegó a decir Chaplin.
[iii] Desde fines de los años veinte y con la finalidad de no perder mercados, era habitual que las compañías norteamericanas produjeran varias versiones de una misma película destinadas a públicos de diferentes idiomas. De esta forma un mismo filme podía ser rodado en inglés, francés, castellano y alemán, con algunos cambios en los elencos y en el equipo técnico. La Paramount Pictures realizaba estas producciones en sus estudios franceses.
Durante un par de años, el sistema de versiones múltiples funcionó, pero hacia 1931 comenzó a declinar. A partir de ese año los estudios de Joinville también produjeron películas en otros idiomas que no tenían una versión original en inglés pero donde se usaban figuras de los países a los cuáles estaban destinadas. Tal es el caso de las películas protagonizadas por Carlos Gardel.
Véase Las versiones múltiples, de Juan B. Heinink en La transición del mudo al sonoro, Historia General del Cine, Volumen VI, Editorial Cátedra, 1995 y el artículo El cine español de los '30 en Historia Universal del Cine, Volumen V, Editorial Planeta, 1982.
[iv] Véase el artículo Julio De Caro hizo otro tango sin modificarle su esencia, en revista Todo es Historia, Año XII Nro. 157, Junio de 1980.
[v] Gardel estaba asombrado y agradecido por esta reacción del público. En un reportaje el cantor cuenta que "aunque yo no haya sido testigo de ello, confieso que el relato (de esta conducta) me impresionó grandemente... Se trata del cariño con el que el público de Barcelona recibió la exhibición de Luces de Buenos Aires, y que culminó en una manifestación entusiasta cuando yo termino de cantar el tango Tomo y obligo, que el público aplaudiendo frenéticamente -según me contaron- obligó a interrumpir la exhibición haciendo que se volviera a pasar la película en la parte que contiene el tango". Testimonio extraído de Miguel Angel Morena, pág. 147, obra citada. Véase también Alberto Elena, pág. 39, obra citada.
[vi] Al respecto vale la pena leer la nota aparecida en la revista gremial El Heraldo del Cinematografista, Nro. 121, pág. 552, del 25 de octubre de 1933: "Contra todas las opiniones, incluyendo la de HERALDO, el film de Carlitos Gardel, Espérame, que distribuye la Paramount, ha merecido el rechazo del público de tal manera, que se ha dado el caso de cines que comenzando la función con doscientas personas al promediar el tercer acto quedaron con menos de treinta espectadores.
La mayoría de los exhibidores resolvió no exhibir la película, o, a lo sumo, pasarla como relleno, solicitando la correspondiente rebaja. Dicha alquiladora, por otra parte, en algunos casos que conocemos, ha obrado como correspondía al reducir a menos de la mitad el precio de la película. Si un criterio comercial más racional guiara las gestiones de Paramount, ésta sería la hora en que retiraría de programación un film tan abiertamente rechazado por el público, velando por el prestigio no tan sólo de su sello, sino del intérprete principal, que constituía hasta hace poco un elemento de arrastre, y cuyas acciones en el favor popular disminuirán notablemente con la exhibición de un film como el que nos ocupa".
[vii] En El Heraldo del Cinematografista (Nro. 100, pág. 442 del 31 de mayo de 1933) se recomienda la supresión de la escena ya que "la eliminación de un chiste de subido color en nada afectaría el desarrollo de la película".
[viii] Véase El Heraldo del Cinematografista, Nro. 93, pág. 406 del 12 de abril de 1933.
[ix] Véase Miguel Angel Morena, pág. 377, obra citada.
[x] El abandono de los estudios de Joinville obedece a varias razones, relacionadas en su mayoría con presiones francesas. El Sindicato de Artistas de Francia advirtió que daría de baja a los afiliados que participaran en versiones francesas de películas extranjeras. Más tarde, el gobierno francés prohibió la remesa de divisas al extranjero, lo cual le dio el golpe de gracia a la presencia de Paramount en Joinville. Véase Juan B. Heinink, obra citada y el artículo Alfredo Le Pera, el gran colaborador de Gardel, de José Barcía aparecido en la revista Todo es Historia, Año XIII N° 166, de marzo de 1981.
[xi] Véase Nueva York, Nueva York: centro de producción de la costa este americana, pág. 47, de Richard Koszarski, publicado en la revista Archivos de la Filmoteca N° 28, Febrero 1998, Filmoteca de la Generalitat Valenciana, Valencia.
[xii] Véase un pormenorizado detalle de este estreno en Miguel Angel Morena, págs. 183-185, obra citada.
[xiii] En realidad, tras su partida de Buenos Aires en noviembre de 1933, el cantor nunca más regresó a la Argentina.
[xiv] Véase Miguel Angel Morena, pág. 252, obra citada.
[xv] Los espectadores parecen no prestar atención al filme. Hasta empiezan a discutir entre ellos pero en el momento en que Gardel comienza a cantar todo se apacigua. El público entona junto con el Zorzal los versos de la canción.
[xvi] Domingo Di Núbila, Historia del cine argentino I: La época de oro, pág. 107-108, Ediciones del Jilguero, Buenos Aires, 1998.
[xvii] Este testimonio de José Plaja -el profesor de inglés de Gardel- apareció reproducido en el número especial de la revista La Maga citado.
[xviii] Véase el reportaje a la actriz publicado en el número especial de la revista La Maga citado.
[xix] Véase Miguel Angel Morena, pág. 252, obra citada.
[xx] Véase Miguel Angel Morena, pág. 178, obra citada.
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