-¿Cree que logrará imponerse
el coaching en la Argentina?
-Si, porque Internet va a lograr que esta práctica sea cada vez más
conocida.
Además, a diferencia de otros mercados latinos que conozco, en Argentina hay más caldo de cultivo para el coaching porque estamos acostumbrados a las terapias, a los psicólogos y a confiar en un profesional, una vez que lo conocemos.
-Así como hay terapias individuales
y grupales, ¿pasa lo mismo con el coaching?
-Sí, hay diferentes modalidades. Desde ya lo mejor es que este servicio
sea lo más personalizado posible.
En los casos en que se hace cara a cara, en general el coach trabaja para un grupo. Puede haber un equipo con gente de distintas áreas de una compañía (marketing, ventas, administración, logística etc) que esté pasando por un mismo problema o que quiera superarse en lo mismo. También personas reunidas por un proyecto y hasta grupos de amigos que se juntan para recibir este servicio.
-¿Cuáles son las especialidades
de coaching más requeridas en el mercado?
- Las áreas más solicitadas son las de superación profesional,
organización de los tiempos y plan de marketing personal, que ayuda a
trazar un plan de carrera y a cumplir ciertos objetivos.
En Estados Unidos, también piden mucho este servicio de coaching, quienes encaran
emprendimientos llamados soho (small office, home office). Esto es cuando alguien
solo monta una empresa en su hogar. Esta modalidad, potenciada por Internet,
da una gran sensación de soledad.
En este caso, un coaching especializado en marketing de empresas pequeñas es lo más adecuado.
-¿Qué resultados
concretos puede tener el coaching?
- Uno se acostumbra a tener un pensamiento lógico, a ordenarse, a saber
cuál es la prioridad. A veces, uno puede ser un gran profesional de una
multinacional pero tener sus puntos débiles como inseguridad para organizar
el trabajo diario, o cierta incapacidad para hacer presentaciones, o no saber
manejar la dinámica de ciertas reuniones.
Lo importante es que se hacen ejercicios. El coach da tarea para el hogar y en la reunión siguiente uno muestra su ejercicio y cuenta los problemas que tuvo al hacerlo. Por lo tanto, hay una evolución y resultados tangibles.
Por ejemplo, cuando
uno está armando una empresa, la agenda de cada
día
es interminable. Entonces uno se pregunta cómo organizarse. En ese caso
el coach indica escribir, al comienzo del día, todas las cosas que hay
que hacer. Luego, hay que dividirlas en dos grupos: las importantes y las urgentes.
Después de hacer este ejercicio, que no debe durar más de quince
o veinte minutos, uno tiene que tener todos los temas ya ordenados por prioridades.
El primer día, este ejercicio puede llevar una hora y media, en lugar
de quince minutos. El segundo día puede tardar una hora. Luego lleva media
hora y más o menos al mes, tal vez uno ya lo puede hacer en el tiempo
establecido.
-¿Se tratan sólo
temas laborales?
- Hay reuniones en las que antes de hablar de cuestiones profesionales,
se discute qué modo de vida quiere tener cada uno. Esto da pie para ver qué tipo
de trabajo a uno le gustaría hacer Para quien trabaja en el área
de servicios, se puede charlar sobre qué tipo de clientes a uno le gustaría
tener y cuáles no.
Cuando uno sabe el tipo de vida que quiere llevar, porque se tomó el trabajo
de sentarse, pensarlo, escribirlo, madurarlo durante una semana y discutirlo
a la semana siguiente; ya quedan muchas cosas claras.
-¿Es muy caro hacer coaching?
-Habitualmente, no tiene un costo excesivo. Varía de acuerdo a la duración
y al prestigio del coach. Algunos son muy famosos y no sólo son muy caros
sino que tienen una agenda muy completa. Además, son muy selectivos con
la persona a la cual aconsejan.
En otros casos hay profesionales muy buenos con costos más accesibles
y es más fácil llegar a ellos. Eso tiene que ver con la persona:
algunos prefieren contactarse con más gente y no permanecer en una urna
de cristal. A veces, son tan buenos como el gurú más renombrado.
-¿Cómo se busca un servicio de coaching?
-Voy a dar algunas recomendaciones:
Hay que sentarse frente a la computadora y tener un rato de paciencia para ir investigando porque a medida que uno va afinando la búsqueda es mejor lo que se va obteniendo. Hay que profundizar en el tema, guardar las direcciones interesantes y visitarlas. Así, invariablemente, se va a terminar encontrando algo que, en general, resulta lo más adecuado para uno.
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Pedro Beilin