7 Reglas Para Una Práctica Profesional Exitosa y Rentable

Muchos profesionales nos sentimos incómodos ante la idea de asociar la práctica profesional independiente con los negocios. Pero ser una mujer (u hombre) de negocios y buen profesional no son cualidades excluyentes.

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Muchas personas nos iniciamos en nuestra profesión porque amamos esa área de práctica, sentimos una verdadera pasión por la profesión, queremos prestar un servicio a otras personas y ayudarlas a realizar un cambio positivo.

En otras palabras sentimos una verdadera vocación.

Algunas/os nos inclinamos por ejercer nuestra profesión en solitario un poco porque valoramos  nuestra libertad y la oportunidad de ser nuestro propio jefe.

En ocasiones, el ejercicio individual de nuestra profesión nos permite ganar más dinero y mejorar nuestra calidad de vida.

Por valederos que puedan ser todos esos motivos, con ellos solos no alcanza para alcanzar un grado de práctica que al menos nos alcance para vivir decentemente, o sea, que además de darnos satisfacciones, sea rentable.

Todos los emprendimientos tienen que seguir ciertas reglas, no importa si se trata de una profesión liberal, un restaurante, una empresa de Internet, un pequeño negocio de un solo dueño/a, etc.

No conocer esas reglas o, lo que es peor aún, creer que porque eres una profesional independiente, no se aplican a ti, te impedirá alcanzar finalmente los resultados deseados.

Este punto es muy importante, pues las/os profesionales independientes (arquitectos, médicos, abogados, economistas, etc., etc.) solemos escandalizarnos un poco cuando vemos los conceptos “profesión liberal” y “negocio” asociados; sin embargo uno de las bases del ejercicio de nuestra profesión es también ganarnos la vida… ¿o no?

7 reglas básicas que se aplican a todos los negocios incluidas las profesiones

Entonces si todavía no lo has hecho, es hora de que comiences a pensar como el dueña/o de un negocio, no sólo como un profesional independiente.

Estos son los “2 sombreros” que tendrás que usar de ahora en más, es un cambio de paradigma en el que tendrás que trabajar intensamente.

Estos dos roles, el de emprendedor y profesional independiente, no son incompatibles y ninguno es más valioso que el otro, ambos tienen que estar presente para poder llevar adelante una práctica profesional que te permita vivir decentemente.

Y, una vez que te sitúas en ambos roles, tienes que comenzar a actuar como el/la propietario/a de un negocio.

Esto implica, además de mantener una contabilidad clara, pagar los impuestos, etc., promover tu actividad constantemente y generar los ingresos necesarios para mantener la práctica en buen funcionamiento.

Conclusiones

Es aquí cuando muchos profesionales independientes se sienten incómodos. Mucho de nosotras/os somos gente preocupada por el bienestar del prójimo y nos cuesta mucho poner nuestras necesidades primero.

Nos parece que si ponemos el énfasis en la parte comercial, perdemos calidad de servicio y no somos buenos profesionales.

Esto no es necesariamente así. Ser una mujer u hombre de negocios y buen profesional no son cualidades excluyentes.

Y tú qué piensas? Sientes que combinas ambos factores? Déjanos tus comentarios debajo.