El clima se vuelve más frío, los días se hacen más cortos. Los chicos vuelven al colegio. Los árboles comienzan a perder las hojas. Las asociaciones que habían suspendido su actividad debido al verano, retoman su quehacer y muchas de nosotras retomamos nuestras rutinas familiares que fueron interrumpidas por las vacaciones y el sol.
No, no me mal interprete. Me gusta el verano tanto como a usted, pero para mí hay algo muy interesante en la rápida llegada de la nueva estación.
Además del cambio de clima, ropa y actividades, veo esta época del año como una especie de hito personal, un tiempo de renovación y un tiempo para iniciar nuevas actividades que enriquecerán y darán nuevo vigor a mis actividades actuales. Ya tuvimos, por este año, nuestro recreo bajo el sol, hemos descansado y rejuvenecido y ahora es tiempo de poner primera y dirigirnos hacia las metas y el éxito comercial que merecemos.
Bueno, mí todo empieza con aclarar, limpiar y hacer espacio para que las cosas buenas, las personas buenas y las buenas oportunidades, entren en nuestras vidas. Todos nosotros sólo tenemos una suma cierta de tiempo por cada día, y si tenemos que gastar una buena parte de él tratando de deducir el quién-qué-cuándo-dónde-cómo-y por qué de cosas (y personas), habremos gastado mucho de este recurso tan preciado. (¿Quién es esa persona? ¿Qué hay debajo de este montón de papeles? ¿Cuándo se suponía que la llamara? ¿Cómo podré cumplir la fecha tope para este trabajo? ¿Por qué tengo esta tarjeta? ¿Dónde puse ese archivo?).
Me parece que hay una correlación definitiva entre ser eficiente y ser efectiva. Ser inecifiente demanda mucho tiempo y espacio en nuestras vidas y nos cuesta todos los días. Piense cuanto más productivas seríamos si tuvieramos espacios (y vidas) abiertas, ordenadas desde los cuales operar. Si usted está trabajando en medio del caos, este es una muy buena época del año para comenzar de nuevo y para eliminar todo lo que le consume mucho tiempo y energía—todo lo que la detiene y no le permite seguir adelante.
Y no estoy hablando de "cosas". También es un buen momento para ver a la gente y a las relaciones en nuestra vida, nuestra esfera de influencia, nuestras redes sociales. ¿Cuánta de esa gente le impiden avanzar? ¿Quién le está chupando la sangre vital cada vez que habla? ¿Quién enriquece su vida más allá de la medida? ¿Quién es un tomador, y no un dador? ¿Quién "lo logra" y quién no? ¿Cuáles relaciones son tóxicas y cuáles energizantes? ¿De quiénes son las llamadas que está ansiosa por responder y de quién son las que trata de evitar? ¿Quién tiene en su base de datos alguien con el que no ha hablado en por lo menos un año? ¿Cuál nombre ni siquiera reconoce? Si alguna de esas cosas es como una señal para usted, es hora de cortar la madera muerta. Ya lo he dicho muchas veces antes: no todo los negocios son buenos negocios.
Edificar una actividad económica (y, por lo tanto, su vida) NO es un juego de números, a pesar de lo que mucha gente le diga. Más que nada se trata de la *calidad* de los números. Voy a armar una base de datos de 20 personas inteligentes, motivadas, curiosas, sinceras, dedicadas, que buscarán activamente referidos para mi, estarán cuando las necesite y que harán una contribución a la calidad de mi vida y de mi negocio.
Conclusión: No hay mejor tiempo que el presente para organizarse, para continuar y para hacer lugar para todas las cosas grandes y maravillosas que la están esperando.
Para recibir otras notas similares suscríbete mediante: RSS, Newsletter quincenal ó descarga la toolbar de Mujeres de Empresa.
Leni Chauvin