Escribir para la web es completamente diferente a escribir para un diario, revista o cualquier otro medio impreso. Internet tiene sus propias leyes y los usuarios tienen su forma particular de leer online.
Quizás te preguntes y ¿por qué debería yo escribir para la web? Excelente pregunta. Bueno, por supuesto no todas las personas necesitan escribir para la web, pero si quieres desarrollar tu negocio, ya se trate de una actividad profesional o comercial, debes tener una presencia activa en internet. Y una de las formas de conseguir esa presencia activa es producir contenidos, así de simple.
El buen contenido atrae enlaces de otros sites, votos y tráfico a tu website o blog.
En la web, la mayoría de la gente no lee palabra a palabra sino que rápidamente escanean el contenido saltando de párrafo en párrafo (en un patrón de lectura en F en la que las primeras palabras de cada estrofa cobran mucha importancia) y hasta de enlace en enlace, por eso es crucial estructurar la información que deseas compartir de una forma particular.
Los estudios de seguimiento de ojos (eyes tracking) muestran el siguiente comportamiento por parte de los usuarios:

Gráfico heat map en el que se visualiza claramente como se mueven los ojos sobre una webpage, perdiendo interés hacia el final. los puntos rojos indican las áreas de mayor concentración, luego siguen los amarillos. Las Xs indican clicks del mouse. Fuente: Yahoo
En periodismo se usa la metáfora de "la pirámide invertida" para ilustrar como se debe organizar, estructurar y ordenar la información en el texto para ser publicada.
De acuerdo a la Wikipedia:
“La pirámide invertida es una estructura para poder escribir organizando la información con datos de mayor a menor importancia, a través de la respuesta a las denominadas 5 w y 1 h : qué (what), quién (who), cuándo (when), dónde (where), por qué (why), cómo (how). Esta estructura trata de mantener la atención del receptor de la información dosificando los puntos de interés. ”
Uno de los puntos más importantes es crear jerarquía visual. Esa jerarquía define cómo leemos el contenido. Muestra al lector el orden de lectura y separa el contenido en secciones relacionadas. Esta jerarquía se logra usando distinto tamaño de tipografía en los titulares, también podemos agregar más fuerza usando un color diferente para el contenido y para los títulos y subtítulos, todo esto se logra con las hojas de estilo CSS que usa cada website o blog.
Esta jerarquía juega un papel importante es la escaneabilidad del contenido.
Otro elemento a tener en cuenta es el uso de listados y viñetas. Las listas o enumeraciones permiten que el lector entienda mejor el mensaje. En la web, las listas son uno de los formatos más enlazados, un punto importante.
Recomendaciones para hacer una lista:
Jakob Nielsen, experto en usabilidad, recomienda:
“Comienza el artículo diciéndoles a los lectores la conclusión, sigue con la información de apoyo más importante y termina dándoles contexto ”
Usando la metáfora de la pirámide invertida y la necesidad de brindar jerarquía visual podemos organizar la información de nuestro artículo para su publicación en la web.
Los encabezados son la herramienta básica de organización en la web pues organizan el contenido en “secciones digeribles”. Debes acomodar los titulares o encabezados en orden decreciente. En el sistema de codificación de la web (html) la jerarquía se otorga con etiquetas (tags) de la siguiente manera:
La etiqueta title (título) es la más importante, seguida por H1, H2, H3, H4, H5; etc. Otras etiquetas de uso común son: p que indica párrafo, ul indica un listado sin orden, etc. Si no sabes aplicar etiquetas html, pídele a tu diseñador que te implemente un sistema de estilos CSS y te explique cómo aplicarlos.
Un ejemplo de cómo marcar el contenido con etiquetas para otorgarle estructura semántica que entienda una persona y un buscador.
<title>título de la página</title> Este es el título que vemos en la parte superior de tu navegador. Puede coincidir con el título del artículo.
<h1>Este sería el título del artículo</h1> y como ves está encerrado en una etiqueta h1 que es la de mayor importancia en el html.
<p> Aquí presentas la conclusión. Generalmente es el párrafo que elijes para la descripción que aparece en Google.</p><h2> Primer Sub-título</h2>
<p>párrafos de contenido</p><h2> Segundo Sub-título de igual jerarquía que en anterior</h2>
<p>párrafos de contenido</p><h3> Primer Sub Sub-título de menor jerarquía que en anterior</h3>
<p>párrafos de contenido de la sub categoría</p>Ahora un listado que marcamos con la etiqueta ul
<ul>
<li> primer punto de una lista</li>
<li> segundo punto de una lista</li>
<li> tercer punto de una lista</li>
</ul><p>párrafos de contenido</p>
<h2>Conclusiones</h2>
<p>párrafos de contenido de las conclusiones</p>
Las personas no ven estas etiquetas sino el estilo que tienen asignado (tipografía, altura, color, etc.).
Si quieres ver estas etiquetas puedes posicionar el mouse sobre cualquier página de un website o blog y apretando el botón derecho, elegir “View Page source” (ver código fuente) y ahí vas a ver cómo está organizada la nota. Haz la prueba con esta nota.
Dentro de la estructura jerárquica mencionada, el título de la nota es lo más importante, por eso está encerrado con la etiqueta <title>. Por ejemplo el título de esta página es: <title>Como Escribir para la Web</title>

Un buen título te dará más exposición y visibilidad en los motores de búsqueda.
Internet es lo más parecido a la biblioteca universal que imaginaba Borges. Los medios tradicionales nos tienen acostumbradas/os a los titulares pegadizos, inteligentes, irónicos, etc. Pero si te pones en el lugar de Google o de cualquier otro buscador te darás cuenta que esos títulos no sirven para nada en un mundo digital, pues no hay forma de clasificarlos para devolver una búsqueda precisa. Casi todos los editores hemos caído al comienzo de nuestra carrera en esas trampas, si examinas como fue cambiando la forma de titular en MdE a lo largo de estos 10 años, te harás una buena idea.
El título tiene que expresar de forma clara y inequívoca de que se trata el artículo.
En la web el título debe valerse por sí sólo. ¿Por qué? Pues en las páginas de resultados, en los listados RSS, en el menú de favoritos del navegador, en los envíos de boletines, etc., el título está sólo, sin texto alrededor que le otorgue contexto, que facilite la interpretación.
Para escribir un buen titular es útil comenzar a investigar primero las posibles palabras claves a utilizar. Se trata de establecer cómo buscaría un hipotético lector, o sea qué palabras o frases clave usaría para encontrar un artículo semejante.
Los buscadores suelen posicionar mejor a los títulos cuyas palabras claves se encuentren lo más cerca posible del comienzo. Además es conveniente que esas palabras claves se encuentren en la descripción del artículo, ya sea porque escribamos nosotras/os mismas ese pequeño resumen o porque el buscador lo tome de la primera frase del artículo.
En Internet los usuarios juzgan el contenido a primera vista incluso antes de leerlo, así que es importante tener una buena primera impresión. En general se premia el trabajo extra dedicado a preparar el contenido antes de publicarlo. La gente es más propensa a votar contenido bien estructurado, y es más probable que enlacen los contenidos que parecen ser de más calidad.
El objetivo general de tu contenido es doble:
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